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domingo, 14 de diciembre de 2014

El sendero

Sólo caminando encontramos nuestro destino. Recuerdo el día que me compararon el camino de la vida con el sendero de una montaña. En la montaña nunca sabes lo que te puedes encontrar. Puedes llegar a un tramo en el que la subida sea muy grande y te cueste subirla, pero la subes poco a poco, simplemente porque tienes que hacerlo. Hay tramos más llanos pero que pueden tener piedras y todavía tienes que andarte con cuidado para intentar no caerte. También puedes encontrar sitios llanos sin piedras que los recorres a toda velocidad sin disfrutar del paisaje. Y por fin, llegas al punto más alto de la montaña, el sitio donde querías terminar el día. Te sientas en las rocas que están más altas y después de mucho andar, te paras y observas lo que tienes delante pero también lo que has dejado atrás. Y mirando el horizonte, respiras profundamente el aire limpio de la montaña, alejado del murmullo de la gente que ya no puede lastimarte. Finalmente, vuelves a levantarte y decides seguir caminando porque aunque tu destino era subir ahora debes volver a casa. Y puede que la bajada no sea más fácil que la subida pero es posible que lo que te espere al final sea mejor que lo que tienes ahora.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Microrrelato "Mi pasión"

En ese momento supe que quería dedicar mi vida a ésto.  Desde el preciso momento en el que nació mi hermana anhelaba ser escritora. Me encantaba contarle historias de magia, de princesas, pero sobretodo contarle historias de mundos en los que todo era posible, dónde elevamos sueños y se cumplen si luchas por ellos, lugares en los que encontrar el amor verdadero. Puede que yo no esté en ese mundo de oportunidades pero no por eso voy a dejar de intentarlo por qué transmitir con un cuento el amor que has puesto en cada personaje, poner una parte de tu alma en cada página, eso es lo único que deseo.

martes, 7 de octubre de 2014

El precio de la fama

Había llegado el fin. Tan rápido como vino se fue.
La fama, eso es lo que tiene, un dia puedes alzarte en lo mas alto del podium y al dia siguiente nadie sabe quien eres o recordar tu nombre. Todo cambia, nada permanece. No somos dueños de nuestro destino, solo podemos ayudarlo a seguir el camino que queremos. A veces las cosas cambian poco a poco de manera que el cambio no sea repentino y nos asuste tanto, y otra puedes perder todo aquello por lo que han luchado en cuestión de horas. 
No todos estan dispuesto a pagar el precio de la fama, pero todavia hay muchos que si lo estan, pero que guardan cierto rencor al mundo, por su incertidumbre de quien se acerca por interés o quien lo hace por ti, por tu persona. Esto conlleva que muchos creen una coraza que proteja a su corazón, haciendoles creer que son superiores a los simples mortales que no salimos en las noticias.
Pero a veces se necesita un Plan B, que te saque de un apuro si caes demasiado deprisa.......

miércoles, 1 de octubre de 2014

La biblioteca fantasma

Cuentan muchas leyendas que hace siglos se creo en lo mas denso del bosque encantado un biblioteca que contenía los mas oscuros secretos del pasado, presente y futuro del mundo.
Nada se sabe sobre quien la construyó y hace cientos de años que no ha sido vista. Los antiguos pensaban que la biblioteca se encontraba escondida por las criaturas del bosque, hadas, elfos, gnomos y toda clase de seres mágicos que otorgaban el poder de la invisibilidad a la biblioteca ocultándola de todos los malhechores que querían adueñarse del mundo, pues la información era poder. Pero lo que no todos sabían es que las criaturas del bosque iban perdiendo sus poderes cuando el dia de un eclipse de luna se acercaba.
Ese día todas las criaturas hacían un ritual sagrado que volvía a otorgarles los poderes de la invisibilidad. Solo y exclusivamente ese día si estas el el sitio adecuado podrás visitar la biblioteca y ver los secretos que en ella albergan. Pero tened cuidado pues la atracción que tienen estos libros hacia los seres humanos es inmensa y puede llegar el momento en el que pierdas el sentido del tiempo, podrías pasarte años metido en esa biblioteca y para ti, que fuiste capaz de burlar sus escudos de protección, parecer que solo han pasado unos minutos.
Pero tened cuidado si despertáis de vuestro letargo, pues las criaturas siguen cuidando con recelo su preciada biblioteca. No tendréis muchas oportunidades de escapatoria pero si os llega la oportunidad, corred, corred y no contéis a nadie lo que habéis visto. Algunos habitantes del bosque no son nada pacifico y podrían buscarte para darte muerte.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

El temor de la muerte

Pocos conocen la verdadera historia de la existencia de los búhos, que han pasado de padres a hijos durante generaciones, pero muchos lo han ido olvidando poco a poco creyendo que no es más que una leyenda.
Quiero contaros la verdadera historia. Todo empezó cuando el universo nació y comenzaron a habitar en él criaturas vivas a las que poco después se le unió la muerte. La muerte era un ser sin cuerpo e invisible pera estas criaturas por lo que la muerte se sentía muy sola y a veces visitaba a estas criaturas para ver como Vivian y los observaba debido a la enorme curiosidad que albergaba. Poco a poco la muerte fue aprendiendo sobre estos seres y la manera que sobrevivían y luchaban por seguir vivos otro día más. Pero ésta cansada de que nadie le prestase atención decidió captar la atención de estos seres tocándolos lo que provocaba que los seres vivos muriesen en un abrir y cerrar de ojos.
El tiempo pasaba y los seres vivos empezaron a evolucionar y finalmente los seres humanos entramos a formar parte de este ecosistema cambiándolo drásticamente. La muerte, que a pesar de los miles de años que llevaba observando nunca dejo de ser una curiosa y se paseaba por los pueblos demasiado cerca de sus habitantes que morían en cuestión de segundos.
En una noche de verano, la muerte se hallaba descansando posada en un árbol, cuando de pronto un búho paso volando para posarse sobre la misma rama en la que la muerte se hallaba, asustándola. La muerte que nunca había visto un búho pues por las noches el también descansaba quedo extrañado de que por primera vez se hubiera sentido indefenso  ante un ser vivo que seguía acechándolo de la misma manera en la que él lo hacía con los humanos.
Por este motivo la muerte comenzó a temer a los búhos y huía de ellos, espantado.
Gracias a los búhos, los seres humanos y muchos seres vivos no perdieron la vida pues la muerte era incapaz de acercarse a los lugares en los que habitaban los búhos.
Con los años y con la desaparición de la leyenda, muchos búhos han muerto con la consecuencia de las miles de muertes que existen cada día, gente que mata sin motivos, etc.

Pero no olvidéis una cosa. Mientras exista un solo búho, la muerte le tendrá miedo y estaremos a salvo. 

martes, 23 de septiembre de 2014

La leyenda del árbol llorón( idea cogida "Donde los árboles cantan)

El verano llegaba a su fin y con las primeras pieles en el mercado, anunciando que el invierno estaba a punto de comenzar, el pueblo enloqueció. No era de extrañar, pues cada invierno la guerra comenzaba. Nuestro pueblo era invadido por los moradores de las montañas y cada año solo unos pocos hombres regresaban. Este año, yo partiría también a la guerra.
-Luca, espera- escuché. Giré la cabeza para divisar a lo lejos a un viejo amigo de la infancia- ¿Cuándo partiréis a la guerra?
-Cuando la última hoja del árbol centenario caiga- miré al árbol. Quedaba poco tiempo, días, tal vez semanas, pero no mucho más.
-Ojalá pudiera acompañarte- dijo con sinceridad-No quiero dejarte solo ante el peligro.
Sonreí. A veces pensaba que él era el único de los dos que tenía sangre en las venas. Terminamos la conversación porque los dos sabíamos que era un tema complicado y nunca compartiríamos la misma opinión y no queríamos empezar una pelea por un tema tan absurdo.
Pasaban los días y por fin la última hoja cayó. Había llegado el momento de dejar atrás nuestra tranquila vida, despedirnos de nuestros seres queridos pero sobre todo rezar para que lleguemos al mañana.
-Es la hora- le dije a mis hermanas y a mi madre- prometo que haré todo lo posible por volver con vosotras. No lloréis por mí, si muero quiero que seáis felices y os sintáis seguras porque así mi muerte no habría sido en vano.
Busco a Josh con la mirada y lo encuentro sentado en el tronco del árbol centenario y voy a su encuentro.
-Es el momento- dije-por favor cuida de mi familia. Ellas son lo más valioso que tengo y no me perdonaría si algo malo les pasara.
-No tienes que pedirlo-aseguró-Te prometo que no les pasara nada.-Su mirada cambia.-Busca algo en su bolsillo- Esto es un amuleto, los cuatro palos verticales simbolizan a tu familia y a mí y el quinto palo que nos une a los demás eres tú. Vuelve por favor.
-Gracias, hermano- nos fundimos en un gran abrazo.
Cada invierno, nuestra tribu viaja al norte, donde se encuentra el árbol solitario rodeado completamente de agua, para interceptar a aquellos que quieren robarnos. Según los sobrevivientes de las batallas, es un árbol mágico y se le puede escuchar llorar minutos antes de la batalla y que el agua que rodea el árbol se manche de sangre.
Tardaremos dos días en llegar si no tenemos ningún contratiempo. En ese tiempo, nos organizamos en grupos de ataques. Se intenta que todos los grupos estén igualados en fuerza y velocidad. Nunca he sido muy robusto o atlético y la tribu discute con que grupo debería ir. Por el momento me asignaran al grupo más fuerte.
-Es aquí- dijo el jefe.- Descansen, pero estad alerta. Nunca se sabe cuando te pueden tender una emboscada.
Me acerco al lago que rodea el árbol. El agua es cristalina y puede verse el fondo pero no hay vida en el. Ahora que lo veo no hay vida en un radio de 5 metros, solo ese árbol que dicen que llora.
Se escuchan tambores, cada vez más cerca. Poco a poco se escuchan las pisadas, las ramas caídas al ser aplastadas por sus gigantes pies y sin darnos cuenta la guerra había comenzado.
Nunca pensé que acabaría con una vida pero a veces es mejor cazar que ser cazado, así que no dudo cuando hundo mi espada en el pecho del enemigo. Me muevo rápido pero parece que no lo suficiente cuando siento como una espada atraviesa mi espalda y me siento caer al suelo. La pelea está acabando pero no sé quien va ganando, pero ya no importa, siento como lentamente la vida me abandona. Ya no siento el dolor de mis piernas después de caminar varios días hasta este lugar, ni siquiera siento la herida de espada que me atravesó.
Entonces veo un ángel y sé que viene a llevarme, donde quiera que vayan esas almas que han muerto en la batalla y estoy preparado para irme y abandonar este mundo en el que he visto demasiadas tristezas y en el que la alegría es efímera. Pero el ángel no ha venido a llevarme pues me deposita junto al tronco del árbol llorón, que acerca sus ramas hacia mí y vierte sobre mi boca sus lágrimas. Mis ojos no pueden aguantar más y caigo en un profundo sueño.
No sé cuantos días han pasado cuando por fin consigo abrir los ojos de nuevo. Miro a mí alrededor y me doy cuenta de que no hay rastro de vida ni de muerte, todo sigue igual que cuando llegamos como si la batalla nunca hubiera tenido lugar. ¿Qué ha pasado? Es lo único que ronda por mi cabeza, porque sigo aquí, vivo. Entonces recuerdo. El ángel y el árbol me han salvado.
-Gracias- susurró. No sé porque pero sé que ambos han captado mi agradecimiento. E de volver a casa.
Camino durante días cuando por fin avisto mi pueblo, mi casa, mi familia. Espero que ellos me hayan echado de menos tanto como yo a ellos, aunque quizás piensen que morí en la batalla.
Llamo a la puerta y espero, no quiero asustarlas. Mi madre abre la puerta y veo como con incredulidad me abraza muy fuerte temiendo a que solo sea una visión y me desvanezca en cuanto respire.
-Estoy bien- por fin se relaja- ¿Dónde está Josh?
-Josh….-duda- Josh está muerto. Los moradores del norte llegaron y el intento salvar a tu hermana que había salido a recoger fruta y recibió una herida mortal. Snifff…no pudimos hacer nada.
No podía creerlo. Yo que fui a la batalla regreso vivo y el que debería haber estado a salvo, en casa, muerto por mi culpa. Josh que quería venir conmigo cuando apenas podía sostener una espada con sus manos, mi amigo, mi hermano.
Pasaron los días y llego el momento de enterrar a aquellos que murieron en la batalla o que como Josh que había muerto defendiendo nuestro hogar. Mi madre vino a acompañarme al cementerio, sabía que yo no debía estar solo en el momento de dar el último adiós a un amigo.
Allí me di cuenta de los inútiles que son las guerras. Las personas que se quedan tras ellas tienen un largo camino hasta volver a rehacer sus vidas y aun así nunca volverán a la normalidad porque siempre faltará algo. Todos hemos perdido a alguien querido y ahora con nuestras despensas casi vacías, la mitad del ganado muerto, lo único que echo en falta es esa risa que me animaba siempre cuando estaba triste, el abrazo de mi padre que se marcho demasiado pronto, pero sobre todo a cada una de las personas que se encuentran bajo este suelo que hoy piso. Porque todas ellas han hecho algo para que este pueblo sobreviva y a todas ellas le debemos forma de vida.
-Adiós amigo- me despido- Algún día volveremos a estar juntos y allí nada ni nadie apagara nuestra risa.

Meses más tarde nació un rosal en esa zona. De él nacieron hermosas rosas rojas que anunciaban no solo el comienzo de la primavera, sino también la cicatrización de las heridas de los corazones.

domingo, 21 de septiembre de 2014

La leyenda de la joven princesa de la nieve

Cada año con la llegada del verano, llegan muchos niños provenientes de distintos lugares y culturas a los campamentos de verano, que se sitúa cerca de la montaña.
En estas zonas, los niños aprenden a convivir entre gente de su edad y a sobrellevar estar lejos de sus padres pero sobretodo es un momento de desconexión con el mundo urbano. En la montaña se respira un aire distinto y los problemas que a veces no dejan dormir desaparecen pues la atmosfera hace que los problemas sean menos pesados y por las noches las nubes dejan paso a las estrella y con ellas las historias comienzan y los niños, a la luz de la hoguera, cierran los ojos imaginando que sus historias son reales, que de verdad existe un guerrero helado capaz de congelar cualquier objeto o una princesa bailarina que congelaba todo a su paso mientras bailaba.
-Esos son historias de niños pequeños- dijo uno de los niños más grande- por favor señorita puede contarnos la verdadera historia de esta montaña.
-Así que, ¿la verdadera, en?- la profesora se rascó la barbilla- Está bien, escuchad atentamente porque puede que algunos os quedareis decepcionados y otros fascinados.
Las palabras que la monitora soltaba por su boca fueron adquiriendo formas y colores distintos y ya no era otra leyenda mas sobre las montañas era la única y la verdadera historia.
Todo comienza cientos de años atrás cuando todavía los seres humanos vivíamos en cabañas de leña y nos protegíamos del frio con grandes pieles de animales que habían sido cazados con anterioridad.
En aquellos tiempos esta montaña era el único camino que conectaba con el poblado más cercano y a pesar de lo peligroso que podía ser cada verano era muy transitado por las familias que buscaban víveres para subsistir durante el invierno.
-¿Veis el camino allí enfrente?- señaló- Es el camino que recorrían cada año. El paso del tiempo no ha sido muy bueno con esta montaña per muchos científicos han confirmado que esta zona poseía una gran riqueza de plantas y árboles cuyos frutos eran comestibles lo que explica porque año tras año recorrían el mismo sendero.
Al llegar el invierno una gruesa manta de nieves se acumula en la montaña salvo aquí, justo donde se asienta el campamento. Según los antiguos textos encontrados en la biblioteca del pueblo se dice que en esta zona vivía Daphne que en ese momento era una joven y bella señorita y era muy conocida como “La princesa de la nieve”. Cuentan que Daphne tenía un corazón tan bondadoso y cálido que la nieve se derretía antes de tocar su piel y por eso su castillo estaba tan protegido y nunca entraba la nieve. Daphne estaba enamorada de un joven que vivía en el pueblo que se llamaba Ashton. Todo el pueblo sabía cuando la princesa estaba acercándose pues poco a poco la nieve desaparecía y con su amado cerca Daphne podía proteger a todo el pueblo de la nieve y no solo por donde ella pasaba. Todos adoraban a la joven princesa, todos salvo Ashton. Una mañana la joven y bella Daphne bajó al pueblo para ver a su amado y declararle sus sentimientos, pues ya no se conformaba con mirarle sino que quería más. Pero no todo salió como ella esperaba pues Ashton, aunque conmovido por los dulces y bellos sentimientos de la joven, renegó de tener algún sentimiento hacia ella.
Daphne quedo destrozada ante la inesperada sorpresa. Ella que le había dedicado todo al amor ahora ya no le quedaba nada por lo que luchar o vivir y todo lo que un día sintió quedo convertido en odio.
Pero eso solo fue el principio. Para sorpresa de los aldeanos la nieve comenzó a caer en el pueblo que aun seguía viendo como la joven princesa deambulaba por su calles sin rumbo alguno, como si fuera un anduviera sonámbula.
Pasaban los días y la joven no se recuperaba y la nieve seguía cayendo, ahora también en el castillo. El corazón de la joven princesa, que antes había albergado el más puro amor, ahora se estaba congelando lleno de odio y rabia por ese amor no correspondido.
Se dice que en las algunas noches, las pesadillas inundaban los sueños de Daphne que sin poder controlar sus poderes desataba una gran helada sobre todo a su alrededor y que el pueblo que antes estaba protegido por esta pasó a ser una maldición, pues ya nada florecía en estos lugares, pues llego un momento en el que hasta en verano el frío era insoportable.
La noticia de la historia de desamor de la joven corrió como la pólvora y muchos amantes que deseaban mostrar como su amor podía vencer cualquier maleficio recorrieron el camino hacia el castillo de Daphne pero en algunos casos solo regresaba uno de los dos, otras y para suerte de sus familiares volvían los dos sanos y salvos pero a veces no volvían ninguno.
De los que regresaron solos, todos aseguraron que sus parejas se habían convertido en hielo tras la dura prueba que Daphne les había propuesto para demostrar su amor verdadero.
Con el tiempo el pueblo empezó a acostumbrarse a convivir con la eterna nieve y el mal tiempo que se apoderaba del pueblo en las noches, sintiendo una gran pena por la joven Daphne que rota de dolor, se encerró en su castillo y nunca volvió a salir. Los años pasaron pero la tormenta de nieve nunca paró, pues el corazón de Daphne seguía llorando por la pérdida de su amor.
Ahora, cientos de años después, se conoce el camino de esta montaña, como el camino de los amantes, pues era el sendero que conducía al palacio. Este sendero es visitado muchas veces por personas que quieren demostrar su amor. Y aunque Daphne murió hace muchos años, muchos aseguran sentir su esencia, velando por los jóvenes amantes que tienen el suficiente coraje de recorrer el duro camino por la montaña.
-Profesora, ¿esa historia es verdad?- preguntó uno de los niños
- Eso cuenta la leyenda, pero yo no estaba allí para verlo.
Los niños hablaban entre ellos sobre la historia que acababan de escuchar. Muchos estaban conmovidos por la historia de amor de Daphne y su triste final pues nunca pudo obtener aquello que su corazón mas deseaba y por otro lado comentaban como muchos perecieron en las montañas cuando su corazón fue helado pues su amor nunca fue un amor verdadero.
Y con esta historia se acabó la noche a la luz de la hoguera. Y los niños caminaron hasta su cabaña donde muchos soñarían esta noche con la historia de amor de Daphne y como ayudo mas tarde a que muchas parejas demostraran que el amor puede conmover al corazón mas helado pues a pesar de que Daphne se encerró al amor nunca hirió a nadie que demostrara que su amor por su pareja era eterno.
Muchos aseguran que después de bajar de la montaña nunca se sintieron solos. Y es que el espíritu de la joven nunca abandonó su amado hogar con la esperanza de que algún día encontrara su amor verdadero.
Se escucha un ruido proveniente de los árboles.
-¿Quién es?- exclama la monitora.
-Llevo esperando este momento mucho tiempo-susurró alguien- pero no sabía como acercarme a ti sin asustarte. Soy Daphne o al menos lo que queda de ella.
-¿Por qué estás aquí?-era la única pregunta que se le ocurrió.
- Llevo protegiendo tu linaje desde hace muchos años y al contar mi historia a esos niños supe que era el momento indicado para aparecerme ante ti.
-¿Protegiéndome de qué?
-Del dolor que conlleva un amor no correspondido. Después de todo es lo único que puedo hacer por los descendientes de mi amado Ashton- aclaró Daphne.
-¿Cómo lo sabes?-se sorprendió.
- Ya te lo he dicho, llevo observando a tu familia cientos de años-agachó la cabeza- Lo cierto es que años más tarde de declararle mis sentimientos a Ashton, el y su esposa se adentraron en esta montaña, el porqué todavía es un misterio para mí. Cuando vi que se acercaba no pude sentir más que odio hacia él y una rabia infinita. Tales fueron mis sentimientos que sin darme cuenta congelé su corazón y lo maté.
Estaba realmente entristecida con su historia pero la monitora lejos de intentar calmarla dejó que sus lágrimas corrieran por sus mejillas y continuara la historia.
-Cuando vi como lloraba su esposa comprendí que ella lo amaba de verdad y que yo no podía hacer nada contra esos sentimientos y tome la decisión de congelarla a ella también para que ninguno de ellos estuviera solo nunca más y darle esa paz a sus corazones que por culpa mía Vivian atormentados, pero cuando me dispuse a congelar su corazón me di cuenta de que en su interior latían dos corazones. Ella estaba embarazada. Eso fue peor, deje a una mujer sin un hombre y a un niño no nato sin padre. La dejé con vida pues no podía matar lo único que mantenía de alguna manera a Ashton vivo.
Meses más tarde nació una niña a la que pusieron de nombre Daphne. No podía creerlo, a pesar de que yo las había dejado sola no me odiaban. Por eso, nunca os he abandonado, para pagar la deuda que tengo con vuestro linaje.
La monitora se mostro agradecida ante los puros y sinceros sentimientos de la joven Daphne.
-Ya no tienes que estar aquí- sonrió- se cuidarme sola y creo que mi familia coincidirá en que tu deuda está más que saldada. Vete con aquellos que algún día te amaron, estoy segura de que ellos te siguen esperando.
-Gracias.

Y el aura de la joven Daphne fue desapareciendo poco a poco pero aun seguía mostrando una sonrisa de agradecimiento, pues al fin había sido liberada de su carga y era libre para descansar.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Mi mundo entre libros

La noche se abre paso. Ha sido un día de intenso trabajo, pero por fin puedo relajarme. No hay nadie despierto, estoy sola en este silencio. Me gusta el silencio; como dice un gran amigo cuando hay silencio ¡se escuchan tantas cosas!. Cojo mi libro favorito y comienzo a leer. Se rompe el silencio, juraría que acabo de escuchar los sonidos de una gran ciudad. Respiro profundamente y cierro los ojos. Mi mente logra imaginarse el lugar, es hermoso, a pesar de que nunca he viajado allí, es tal y como lo describe el escritor. Debo abrir los ojos y proseguir; la ciudad no va a quedarse ahí para siempre. Aparecen los protagonistas y por cada línea que leo desearía poder ser ellos, corriendo sus mil y una aventuras, amar de esa manera que tanto duele. Cada vez me voy adentrando mas en las páginas del libro, y dejo de existir, el libro me tiene atrapada. Estoy corriendo con ellos, respiro cuando ellos lo hacen, lloro cuando se les rompe el corazón por amor. Intento gritar para que me escuchen, yo lo sé, se que todo saldrá bien, pero ellos no pueden escucharme. Cierro por fin el libro. Parece imposible, pero una vez que empiezas no quieres parar, suspiro mientras cierro los ojos. Sé que mañana continuaré, pero me cuesta despedirme. Apago finalmente la luz y dejo que mis sueños abran paso por mi mente, deseando encontrarme con ellos.